
“UN MOMENTO DE REFLEXIÓN”
En nuestra acelerada vida como padres y madres
de familia, buscando estar a la moda para comprender y ayudar mejor a nuestros
hijos, se hace necesario, incluso, en algunos casos hasta indispensable, hacer
un alto, tomarse unos momento para preguntase si van por el camino correcto,
reflexionar sobre lo que hemos realizado a los largo de nuestra vida como padres
de familia, analizar los que estamos haciendo en la actualidad y como nos
preparamos para la vida futura.
Visualizarnos como es que seremos como padres de familia en el futuro es una
actividad interesante, nos permite darnos cuenta en realidad lo bueno y lo malo
que ya hicimos que estamos haciendo encontrando alternativas para mejorar
nuestro quehacer y desempeño con el paso de los años, y lo más importante de
este ejercicio es que solo el que lo realiza conoce la vedad; el asunto está en
que cuántos de nosotros realizamos lo que descubrimos es necesario cambiar; por
lo general los que hacemos es aplicar una serie de comportamientos basados en
exigencias externas, es decir la mayoría de las veces hacemos lo que otros
quieren que hagamos, nuestra pareja, nuestros hijos, o cualquier otra persona
que está cerca de nosotros y nosotros le damos más importancia que la que en
verdad tienen.
Como nos podemos dar cuenta, realizar este tipo de ajuste en nuestra vida se
convierte en una decisión total y completamente individualista, depende de cada
uno de nosotros y nadie puede interferir en aquello que ya decidimos, incluso en
los casos donde la decisión de cambiar en base a las exigencias que nos creemos
basadas en la opinión de personas externas a nuestra convicción, aun así esta
decisión sigue siendo totalmente personal, porque no existe nadie que nos pueda
obligar a hacer algo de lo que nosotros no estamos de acuerdo, en todas nuestras
acciones de vida ya sean personales, de pareja o familiares, el único
responsable de tomar la decisión, es cada uno de nosotros.
Iniciarnos en un proceso de transformación es bueno desde todos los punto de
vista que lo veamos, darme cuenta de lo que necesito cambiar me da posibilidad
de descubrir en mi todas la habilidades que desarrollar y que han permitido
llegar al punto en el que estoy en el día de hoy; reconocerme capaz de hacer es
experimentar la sensación de libertad que me dan mis propias capacidad y lo que
permite visualizarme donde quiero estar darme la oportunidad de reconocerme como
un ser con todas las capacidades y habilidades necesarias para tener éxito en la
vida me lleva a emprender un nuevo camino en el cual paso a paso, con
determinación y seguridad en los hago llegare al lugar donde me he visualizado;
vivenciar el éxito experimentar y disfrutar todas y cada una de las acciones que
realizamos, cada momento que vivimos, cada objeto que nos rodea y que permite
que seamos seres vivos es este proceso de cambio.
Los cambios siempre son buenos, hagan un recuerdo de las diferentes situaciones
en las que han enfrentado a un cambio y podrán descubrir que siempre estos
cambios han sido positivos, que experimentamos miedo al cambio, se debe a dos
elementos, uno a las ideas que nos han sembrado de que para que cambiar si así
estamos bien, y los cambios no solo son porque estemos mal, sino porque podemos
estar mejor, y segundo, por inseguridad en nosotros mismo, porque como dije
anteriormente solo cada uno de nosotros se da cuenta de cuáles son sus
debilidades y experimenta el mido de no poder, además de las falsas creencias de
nos poder.
Todos podemos hacer lo que queramos si nos lo proponemos, podemos tener una
familia mejor, una relación de pareja excelente, una convivencia con los hijos
de confianza, sustentada por los valores universales y gozando de una salud
mental intocable, ¡Si Podemos! Si es que en verdad lo queremos, hagamos la
conexión entre nuestros pensamientos, sentimientos y acciones y démonos cuenta
que si se puede. “Si nuestra familia es mejor, tenderemos una sociedad mejor”.
Los cambios son una oportunidad para ser mejores y hacer mejor lo que por algún
tiempo y alguna razón hemos realizado de la misma manera, atrevámonos.
Nos vemos en el próximo número y que en estas vacaciones disfruten mucho a sus
hijos que son el máximo regalo que Dios nos hadado.
Gracias a todos por compartir esta aventura.
No vemos en la Próxima.
Si necesitas alguna orientación estoy a tus órdenes,
Psicólogo, Omar Gilberto Carlos Martínez
Tel. cel. (044) 492 132 1739
Tus comentarios los espero en la redacción de Testimonio 13 o bien en mi dirección electrónica sesadip2@hotmail.com